viernes, mayo 16, 2008

Sin acentos


Sin acentos



sin acentos que hieran las palabras
sin puñales en las manos
sin un solo rosal con espinas
me despido de tu vida
-que no de tu amor-
que siempre estara vivo
en algun regazo del tiempo de mi alma


Migdalia B. Mansilla R.
Fecha: hoy, tristemente hoy…y ayer, sí ayer y mañana, pasado mañana…
Mayo 16 de 2008

(va sin acentos el poema, no los olvidé, sólo que no quiero herir a las palabras)

jueves, mayo 01, 2008

La última estación




La última estación



¿Cómo fue que llegué hasta aquí?
¿Dónde subí a este tren lleno de
melancolías y nostalgias nuevas?
Yo, que me juré andar a pie,
caminar lento, pisar firme,
dejar el camino real lleno de gente,
de bulla extraña,
seguir el aledaño, la caminería,
las veredas.

¿Cómo fue que llegué hasta aquí
con el corazón estrujado, el alma
vestida de alas rotas,
lloviendo soledades?

¿Cómo fue que no pude salvarme
y salvarte de este estropicio de vida
que asomaba al fracaso?

¿Cómo fue que envejecí tanto,
que mis ojos ya casi ciegos están
y mi piel se vació por completo del amor?

¿Dónde tomé este tren , en qué estación,
en cuál andén?



Migdalia B. Mansilla R.
Fecha: al deambular entre andenes sin señalamiento alguno.
Mayo 01 de 2008

viernes, abril 18, 2008

Insepulta


Insepulta

no echen tierra sobre mis despojos
aguarden el ocaso
las sombras
miren bien
escuchen
no sea que algún grito lastimero
brote aún de mi garganta herida
al llamarte amor / al llamarte

Migdalia B. Mansilla R.
Fecha: al morir de ti.
Abril 18 de 2008

jueves, abril 03, 2008

Si sólo fueras vos


Si sólo fueras vos

Si sólo me dijeras que venís
a traerme un sueño,
una ilusión encartada en el diario de ayer,
si sólo pudieras decirme que soy para vos
la que te canta el siglo
en el tango que se quedó atragantado
en el bandoneón del amor.
Si sólo fueras vos, gorrión,
que silba en mi ventana abierta.


Migdalia B. Mansilla R.
Fecha: al escuchar ese tango…esa letra que me recuerda a ti.
Abril 26 de 2005

domingo, marzo 23, 2008

Frágil


Frágil


Te miro mariposa con mis ojos añejos del tiempo,
te siento aletear dejando una brisa leve,
miro el cristal de tus colores,
los pétalos de la flor que ante ti se rinden
endulzándose con el rocío mañanero,
y tú, que tienes por un día la vida entera,
lo libas con la sed del que se sabe ausente.

Te miro mariposa y mis ojos que se vuelven luz
te atrapan en el prisma de mi alma.


Migdalia B. Mansilla R.
Fecha: al sentir que fui mariposa en el amor que hoy dice adiós.
Octubre 05 de 2005

domingo, marzo 02, 2008

¡Bendición!

(Foto: 31/12/07. -90 años cumplidos)

¡Bendición!


Sí, papá, te pido la bendición, como acostumbramos aquí en Venezuela, a pedir a los padres, a los tíos, padrinos, a quien queramos mucho y tengamos como alguien especial, la bendición. Sólo que en este caso, ahora me bendecirás seguro desde otra dimensión, desde un lugar ignoto, y en mi fe, desde donde van las almas después que parten del cuerpo.

Te fuiste mi viejo. Decías siempre que te morirías el día que “a ti te diera la gana de morir” y así fue, porque de otra manera seguro, seguirías con nosotros aquí. Te fuiste y dejaste tantos vacíos, la casa se siente más grande, tu voz que llenaba y tronaba como un eco, ya no se escucha, tu mueble preferido, te espera para que leas la prensa en voz alta, como siempre, y todas las mujeres que aquí viven, diciéndote, “papá, que Migdalia no ha leído aún los periódicos” . “Ajá”, -respondías- y a los quince segundos de nuevo la lectura y el correspondiente comentario a la noticia del día. Asi, día tras día de mi estar en casa, me acostumbré a que siguieras leyéndome, ahora de adulta y tan vieja como tú, lo que de niña, siempre hacías, la prensa diaria.
Te fuiste mi viejo, y dejaste en todos el vacío mayor, ese que no se sabe cómo definir, ni explicar, pero que se siente tan adentro y tan de alma, que pareciera cortara como un fino bisturí. Mi mamá, tan pequeña ahora, tan débil, te espera como si hubieras salido de viaje para Cabimas o Mérida, fueron sesenta y dos años juntos en un matrimonio donde ella era esa sombra luminosa que te seguía, que te tuvo como su pilar y guía. Mi hermana, llora y sonríe con pena, va a tu habitación y te busca en cada detalle, tenías un mundo en ese espacio tan tuyo. Mi sobrina, quien te cuidaba ya como a un niño grande, lo quiere todo y luego no sabe qué hacer con tanto y vuelve sobre sus pasos, acariciando tu ropa. Mi hermano, ha acomodado todo, buscando esos papeles que siempre hay que buscar sin saber cuáles son, encontrándote en cada rincón donde dejabas tu historia.

Y yo, yo no sé ni cómo siento, sólo sé que en este momento escribo con los ojos llenos de llanto…

Como a cada rato, en los últimos tiempos repetías este fragmento, como yo tantas veces, te lo repito, bajito, para que no te despiertes, asustado y temeroso:

“Ningún hombre es, en sí, equiparable a una isla; todo hombre es, en sí parte de un continente; es una porción de la tierra firme.
Cuando el mar se lleva un terrón, como cuando se deshace un promontorio, Europa se disminuye.
Lo mismo pasa cuando se llevan a uno de mis amigos. –La muerte de todo hombre me disminuye, porque yo soy una parte de la humanidad.
Por eso, no mandes nunca a preguntar Por quién doblan las campanas: ¡ están doblando por ti ¡
John Donne


Papá, desde donde estés…¡bendición!
Ovidio Antonio Mansilla Serjal, falleció el 29 de febrero de 2008, a las 12:00meridiem.
Migdalia B. Mansilla Rojas, su hija, murió un mucho ese día con él.

viernes, febrero 15, 2008

Te quiero porque sí




Te quiero porque sí


te quiero porque sí
como se quiere a quien se extraña
sin haberlo perdido
como quiere el granuja
la limosna
de la meretriz del pueblo

te quiero sin reservas
sin importar las manos que pudieron
-ayer- recorrer tu cuerpo
o los besos que se quedaron en tu boca
al fin y al cabo
ahora tu boca está al alcance de la mía
y son mis besos
los que saboreas ardiente

te quiero porque sí
porque me da la gana
porque así lo siento
y aunque el mundo entero
me mirara con desdén
nada podría frenar este querer
que hoy por ti /yo siento


Migdalia B. Mansilla R.
Fecha: al descubrir que 57 es un número alto, pero no tanto como un millón cincuenta y siete.
Febrero 15 de 2008

jueves, febrero 07, 2008

Rastros de ti


Rastros de ti


Quedaron esparcidas sobre la mesa:
unas cartas, tres fotografías y mil disculpas.


Quedaron aferrados entre mis sábanas:
un quejido, cinco lamentos y un millón de lágrimas.


Quedaron marcados en mi corazón:
tu traición envejecida en otras tantas traiciones,
los gritos, la desesperanza
y el adiós del nunca jamás.


Migdalia B. Mansilla R.
Fecha: Al recordar que exististe alguna vez
Febrero 01 de 2006

domingo, enero 27, 2008

Apenas


Apenas

en medio de la doblez
de todas las sábanas de mi lecho
encuentro la carne que no recibió
la promesa de durar
más allá del crepúsculo

lo que todos ignoran
es que absorta en tu olor
soy al fin cuerpo nítido
deambulando y sin doctrina

te respiro hondamente
olvido la infinitud
y me yergo inútil /total
alguna muerte habrá
no lo sé

al final
apenas solitario
queda el brindis del deseo
mientras el día
se cubre de sombras


Migdalia B. Mansilla R.
Fecha: al despertar alguna mañana, estirar mi brazo y no encontrarte.
Marzo 02 de 2007

domingo, enero 06, 2008

Auxilio


Auxilio


después del desconcierto
de la mentira urdida
en un pasado sin historia
-te pido-
lame mis heridas
envuelve en mi sudario
el olor de tu piel
acaricia mi pelo
arroja al vacío
el temor que siento
de volver amar

toma mis manos
fragüemos nuestro destino
-auxíliame-
en pasar las páginas
del ayer




Migdalia B. Mansilla R.
Fecha: hoy…simplemente…hoy.
Enero 06 de 2008

miércoles, diciembre 05, 2007

Te sigo en silencio


Te sigo en silencio






Recorro tus huellas,
callada y serena,
te busco en las sombras,
te adivino en las noches,
y como trágico encuentro,
la luz del sol encandila mis pupilas,
perdiéndote eterno.






Migdalia B. Mansilla R.
Fecha: al rastrear tus huellas.
Octubre 13 de 2005

martes, noviembre 27, 2007

No presiento


No presiento



Un rumor de voces me persigue.
Son mis muertos, mis partidas.
Los que fueron carne y sangre
y hoy quizás cenizas o polvo entre la tierra.
Me callo, la lengua quieta.
El pensamiento que no deja escurrir
entre los lóbulos del cerebro,
otra idea que no sea/
crecer entre los árboles.
Respiro,
se mueven mis dedos,
escribo.
Soy.


Migdalia B. Mansilla R.
Fecha: en esta hora, cuando sólo el teclear escucho, cuando mi voz interior dicta alguna palabra huída.
Febrero 10 de 2006

domingo, noviembre 18, 2007

Angustia




angustia


un grito prolongado en lo imposible


Migdalia B. Mansilla R.
Fecha: al sentirla
Febrero 20 de 2006

lunes, octubre 08, 2007

Chinescas


Chinescas


las manos desprendidas
me preceden
acarician recuerdos
me acompañan
son sombras chinescas
que proyectan en las pupilas
el águila que me contiene


Migdalia B. Mansilla R.
Fecha: al soñar que, “algún día, tendremos alas”
Septiembre 30 de 2007